1. Cuida el agua, cierra el grifo mientras no estés utilizando el agua. Por ejemplo, cuando estás lavando los trastos y mientras los enjabonas puedes cerrar el grifo. También reduce el tiempo de la ducha y mientras te enjabonas cierra la regadera, cuando te cepillas los dientes utiliza un vaso para quitarte la pasta dental y ahorrar agua.
  2. No tires el aceite por la tubería, un litro de aceite equivale a mil litros de agua contaminada. Puedes limpiar los sartenes con toallas de papel antes de lavarlo y si es bastante puedes reutilizarlo o bien colocarlo en una bolsa plástica y tirarlo en la basura convencional.
  3. Ahorra la energía eléctrica, cuando salgas de una habitación apaga las luces. Cambia las bombillas convencionales por las de bajo consumo, estas aparte de ahorrar energía duran más.
  4. Recicla y reutiliza todo lo que puedas, hojas de papel, bolsas de plástico, botellas, entre otros. Existen muchas alternativas para su reutilización, también puedes buscar un centro de reciclaje.
  5. Evita utilizar productos desechables, vasos, platos y pajillas ya que son utilizadas únicamente para una comida y luego tiradas a la basura creando más desechos que llevan años en degradarse. Por esas y más razones, considera utilizar una vajilla fácil de transportar y limpiar.
  6. ¡No tires basura! En la vía o en cualquier instalación pública existen recipientes especiales para la basura, si estos están llenos en su totalidad puedes guardarla hasta que consigas un mejor recipiente. Tirarla en la calle produce problemas como drenajes tapados, produciendo las inundaciones durante época de lluvia; si vas en un automóvil en marcha y tiras basura, esta puede afectar a otros conductores produciendo accidentes y contaminando los caminos, aparte de ello degenera los paisajes.
  7. Protege las áreas verdes, estas áreas no solamente sirven como decoración para las ciudades, su principal función es equilibrar la calidad del aire, protección del agua y el suelo.